Bourriaud / Rancière

La realización artística aparece hoy como un terreno rico de experimentaciones sociales, como un espacio parcialmente preservado de la uniformidad de los comportamientos,[1] Y a la vez este terreno es un espacio en el cual podemos poner otras reglas y experimentar para re-configurar la realidad.

Para no hacer más largo este párrafo, vamos a decir que en el arte los Hubiera sí existen, y variedad de ellos pueden cruzarse o tejerse, se puede experimentar con la coexistencia, con los modos de coexistencia, de hubo/hubiera – habrá/habría.

Esta manera del coexistir entre individuos como pieza de arte,  se ha estudiado por Bourriaud y por Rancière, el primero defiende se le dé prioridad a las relaciones sociales o a su potencialidad de sociabilizar en espacios distintos, la calle, los parques, estudios de radio, a través de intersticios (así se refería Marx a las comunidades que utilizaban el trueque para intentar otras formas distintas al mercado dominante) se crean entonces microcomunidades cómplices que parten de una necesidad económica o afectiva, para dar un ejemplo; inmigrantes.

Bourriaud defiende se creen relaciones fuera de la dinámica del mundo, Rancière no busca forzar los finales, mucho menos los finales felices; apunta más a unas relaciones que no salieran de esta (mala) dinámica (del mercado, etc) sino que las tomaran en crudo para explorarlas, y cuestionarlas, la diferencia entre una y otra es; que en  Bourriaud no se cuestiona el hecho de que las cosas marchen bien; sólo existe y quedará la buena experiencia del momento, En Ranciére, según la interpretación que de él hace García Canclini* sucede una confrontación en esas relaciones.

Aunque esta discusión es ilustrada y más fácil de comprender con los ejemplos de las piezas que ambos autores rescatan, piezas sobre el espacio público, la inmigración, el genocidio etc, utilizaré más bien Ways of Something, para denotar porqué y cómo, podríamos clasificar más bien esa coexistencia de piezas, o sí fue en determinadas reapropiaciones, un ejercicio fuera del mundo, donde la imagen intervenida participaba muerta y hay manazos al aire para espantarse las moscas. O por el contrario en qué otras intervenciones los artistas invitados a Ways of something; reapropian y despiertan con una bofetada lenitiva a las piezas que retoman.

Busco más bien rescatar piezas en las que la obra recontextualizada coexiste con la que se originó, y cuál es la importancia o no, de cuando sucede.

Más allá de el hecho que pueda leerse como un atentado contra una pieza o un intento de degradación (cosa que no creo que suceda) busco la importancia de la confrontación (Ranciére), y no de el escape de antiguos y obsoletos significados para crear sólo nuevos mundos (Bourriaud).

[1] Bourriaud, Nicolás. Estética relacional. Buenos Aires: Adriana Hidalgo, 2006. p. 8.

* En La sociedad sin Relato, Antropología y estética de la inminencia.

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1 comentario

  1. No se si Ranciere y Bourriaud están en la franca oposición como tu lectura parece sugerir, sin embargo me parece una propuesta interesante. No tengo mucho que sugerir, entiendo que tienes un buen dominio de lo que quieres, si acaso creo que Ways of Somehting mismo, por su naturaleza múltiple te da muchos ejemplos (cada minuto ES una pieza diferente) para ambos esquemas conceptuales (de ranciere y de bourriaud).
    Puede ser util:
    http://revistas.udistrital.edu.co/ojs/index.php/c14/article/viewFile/3789/5368
    Por cierto, tu publicación esta sin categorias, tiene etiquetas pero no categorias. Son diferentes.

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